El horno de Las Eras

Historia de Blas Jabaloyas Debón.

Allá por el año 1970, yo tenía 10 años y recuerdo que me iba con mi padre a las dos de la mañana para encender el fuego del horno comunitario de la aldea de Las Eras. Le pegábamos fuego desde las dos hasta las nueve de la mañana (7 horas duraba el fuego encendido) y quemábamos 20 gavillas de leña de romero o leña de carrasca que había sido transportada antes desde el monte hasta la era con los mulos y machos. En la tanda de vecinos calculo que habría, en aquellos años, unas cincuenta familias, y el horno se encendía dos veces a la semana, martes y sábados. (A mi padre le tocaba unas dos veces al año)

El horno se construyó posiblemente hace más de 400 años. Tiene unos cuatro metros de diámetro, la bóveda y el piso están construidos con piedra de arena, que aguanta muy bien la calor durante muchísimos años.

Cuando se iba a cerrar el horno, el siguiente vecino metía las llamadas “lumbreras”, una gavilla de ramas, para que se torrara durante dos o tres días que permanecía el horno completamente cerrado. Esto se utilizaba para que sirviese de alumbrado interior, ya que entonces no había luz eléctrica, y de esta forma las mujeres tenían mejor visibilidad para sacar el pan.

A las nueve se barría el horno y es entonces cuando llegaba el primer turno de mujeres con la masa y la levadura preparada de casa la noche de antes.

Tanto en el primer como en el segundo turno, unas 15 o 20 mujeres amasaban de 10 a 15 panes y tortas según lo numerosa que fuera cada familia.

La harina la compraban a cambio de especias, es decir, por un saco de harina tenían que entregar dos sacos de trigo.

El encargado de encender el horno, debía encargarse de meter la masa y sacar los panes bien horneados.

Cuando se terminaba la jornada, para que no se enfriara tanto, en la puerta del horno (de unos 40 centímetros) se colocaba una tapa de hierro y se masaba arcilla, agua y cenizas para sujetar todas las orillas de la tapa y aguantar así el calor por dentro.

Allá por el año 1975, al disminuir la población de vecinos de la aldea, nos tocaba más a menudo encender el horno y por ello, decidieron cerrarlo. Hasta hoy día se encuentra abandonado y en desuso. Al cerrarse el horno, algunos vecinos se construyeron en sus casas pequeños hornos parecidos y con los mismos materiales pero con un solo metro de diámetro y así, la cantidad de leña para calentarlo era menor.

El horno fue abandonado pero siempre quedará en mi recuerdo todas aquellas noches calentando el horno con mi padre.

IV CERTAMEN DE FOTOGRAFIA DIGITAL «ARTESANALMENTE»

En el día a las 13.00 horas se ha realizado la lectura del acta del Jurado del IV Certamen de Fotografía Digital «Artesanalmente» en la torre de la Aljama del Ayuntamiento de Alpuente.
Se transcribe a continuación.

ACTA DEL JURADO

Reunidos los componentes del jurado del IV Concurso de Fotografía Digital “Artesanalmente” integrado por los señores:
Dña. Teresa Verdú. D. Eduardo Ibáñez. D. Manuel Martínez, y como comisario D. Antonio Debón.

Después de examinar las 124 fotografías presentadas a concurso y efectuar las deliberaciones correspondientes, se acuerda seleccionar 50 fotografías para la exposición que tendrá lugar en el salón de actos del Ayuntamiento de Alpuente los días 17 a 31 de agosto del 2014.

El fallo del jurado es el siguiente:
Finalistas:
D. Alfons Trigas Rodríguez
D. Ángel Benito Zapata
Dña. Ángela Franco Martínez
Dña. Clara Pinazo García
Dña. Concepción Benavent Vila
D. Miquel Planells Saurina
Dña. Nuria Herrero Benavent
Dña. Sonia Herrero Algarra

1º Premio. D. Francisco Barreda Centelles

PRIMER PREMIO

2º Premio. D. Ángel Atanasio Rincón

SEGUNDO PREMIO

3º Premio. D. Javier Julián Tierra

Javier julia  Tierra

Y para que haya constancia del fallo así como del acuerdo alcanzado firman la presente acta los miembros del jurado en Alpuente a 29 de julio de 2014.

Actualización de la biblioteca

Hola a todos,

hemos actualizado el apartado del menú «biblioteca» con el Himno de Alpuente. Aquí podréis encontrar información sobre la presentación que tuvo lugar el pasado 3 de Febrero de 2005.

Actualizacion

 

Si alguien desea aportar más información, puede utilizar la web para ponerse en contacto con nosotros.

Espero que os guste.

 

Un saludo,

Carlos Pérez

Productos milagro: las pastillas de magnesio y colágeno

Los productos milagros, como cualquier otro mundo, funciona a base de modas. En la actualidad, uno de los que más se escucha entre los corros de gentes son las pastillas de magnesio y colágeno. Muchos empiezan a consumir este tipo de pastillas porque se los ha recomendado algún familiar o conocido, argumentado que les ha ido muy bien para sus dolores en las articulaciones, típicas dolencias cuando se llega a cierta edad.

A mi madre, como a cualquier otra persona, también se lo han recomendado algún que otro conocido. Pero la diferencia entre ella y muchas otras personas, es que tiene cerca a quien preguntarle para conocer su parecer. Esas personas somos sus hijos: mi hermana (enfermera) y yo (biólogo). De ahí que me haya surgido la inquietud de escribir este artículo, debido a que much@s otr@s no tendrán esa suerte.

Empecemos por las virtudes que se le adjudican a estas pastillas. Como ya he dicho, parecen estar indicadas para dolencias típicas de la edad, como son los dolores articulares, causados sobre todo por artritis y/o artrosis. En muchos sitios se publicita que el magnesio ayuda en la absorción del colágeno, verdadera panacea de estas pastillas. Y he aquí mi sorpresa. Voy a intentar explicar por qué.

Como ya he dicho, soy biólogo, por lo que voy a empezar con una pequeña descripción biológica del colágeno. Sin entrar en detalles para no convertir esto en una lectura tediosa, os diré que el colágeno es la proteína más abundante en la mayoría de los vertebrados, entre los que nos encontramos nosotros, los humanos. El colágeno forma la matriz (una red) de los huesos, sobre la que se depositan los diferentes minerales que los constituyen. El colágeno también forma parte de los tendones y es un constituyente importante en la piel. También se encuentra en menor medida en otros tejidos y órganos.

En esta pequeña explicación podemos encontrar el primer error del producto milagro. Como ya he dicho, este producto se publicita indicando que el magnesio ayuda a la absorción del colágeno, cuando es en realidad al revés. Es el colágeno el que facilita que el magnesio se deposite en los huesos. Para el que no lo sepa, el magnesio es uno los minerales que forman los huesos junto con el calcio.

Algunos podrán argumentar que quizás, con lo de “absorción” se refiera a que facilita la absorción del colágeno durante la digestión. Pero aquí radica el segundo error; el colágeno es una proteína, y como cualquier otra proteína sigue el mismo proceso de digestión que el resto.

Volvamos a un poco de biología. Las proteínas están formadas por largas cadenas de aminoácidos (unos productos químicos que se encuentran en todos los seres vivos), de hecho son sus constituyentes principales. Como cualquier otro producto proteico (las proteínas solemos tomarlas sobre todo en huevos, leche, marisco y carnes), al llegar al estómago, sufre el proceso de la digestión. En este caso, lo que ocurre es que estas largas cadenas de aminoácidos se rompen, dejando a los aminoácidos sueltos para que sean absorbidos por nuestro sistema digestivo. Una vez dentro de las células de nuestro organismo, estos aminoácidos se utilizarán para formar nuevas proteínas que no tienen porqué ser colágeno, sino que sirven para formar cualquier proteína que nuestro cuerpo necesite.

Entonces, ¿cómo consiguen estas pastillas paliar esos dolores articulares de los que se quejan todos? Pues no tengo respuesta para eso, por lo que voy a entrar en el mundo de las conjeturas: mucho me temo que sólo sea un simple efecto placebo. Es más, estoy seguro que no producen efecto alguno por una sencilla razón que paso a explicar. El colágeno en realidad es el nombre que se le da a un grupo de proteínas, no a una sola. Dependiendo del tejido del que estemos hablando (huesos, cartílago o piel), el colágeno que hay en él es diferente, incluso a veces es una mezcla de varios colágenos diferentes. Por lo tanto, ¿qué colágeno es el que podemos encontrar en estas pastillas y para qué tejido está indicado? Pues lamentablemente no puedo contestar a esa pregunta porque nadie facilita su respuesta. No obstante, repito que daría igual el tipo de colágeno, ya que como son proteínas, serían digeridas tal y como he explicado.

Otro producto que va de la mano, en algunas ocasiones, de éstas, es la aleta de tiburón. Muchos también dicen que si no tomas estas pastillas, al menos debería tomarse este producto. Los tiburones son peces cartilaginosos, lo que quiere decir que su esqueleto completo no está formado por huesos, sino por cartílagos. Como ya habréis deducido, el componente principal del cartílago es el colágeno. Pero aunque se ingiriese de forma habitual, tendríamos el mismo problema. Durante la digestión se descompondría en los aminoácidos que lo constituyen, obteniéndose resultado idéntico a las pastillas.

Esta pequeña argumentación entre las pastillas y las aletas de tiburón me hace pensar, y vuelvo a entrar en el mundo de las conjeturas, que quizás las pastillas estén hechas a base de aleta de tiburón deshidratada o algo por el estilo. Pero como no lo sé, no lo puedo confirmar.

Para finalizar, sólo deciros que, lamentablemente, no puedo daros una solución a esos problemas iniciales que comento al principio. Estos achaques son inevitables con el paso de los años. Pero no por eso no debemos intentar evitarlos y/o minimizarlos. La afirmación típica de dieta sana y algo de deporte es lo único que os puedo ofrecer, pero no por eso no es efectiva. Esos dos pequeños hábitos saludables, unidos a dejar de lado ciertos vicios, os harán sentir mejor, no sólo con los dolores articulares, sino con muchos aspectos de vuestra salud. Pero hay que tener claro, que no es cuestión de dos o tres días. Como todo en esta vida, construir cuesta mucho y se consigue a base de hábito y constancia; pero destruir es muy sencillo, y en cuanto os descuidéis surgirán los problemas.

Por favor, no hagáis caso de los productos y panaceas que aseguran resultados en cortos periodos de tiempo; y ante la mínima duda, consultar con vuestros especialistas, ya sean profesionales o conocidos.

Fotos Senderismo Agosto 2013

Hola, amigos senderistas:
Se acerca el buen tiempo y con el, la nueva temporada de verano y las excursiones senderistas.
Seguro que el pasado verano lo pasaste bien en algunas de las excursiones de la asociación.
Si es así, te jnvitamos a ver unas cuantas fotos de las excursiones de La Villa y de Baldovar.
Si el verano pasado no viniste, te invitamos a acompañarnos este año, en las excursiones de agosto de 2014.
Próximamente pondremos fotos del resto de excursiones de 2013.

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El Coste de un recibo devuelto

EL COSTE DE UN RECIBO DEVUELTO

En el 2013 la ACAA decidió cambiar el sistema de cobro de cuotas a los socios. Hasta ese momento, el pago se podía efectuar de varias formas: domiciliando el recibo a través del banco, ingresando la cantidad en la cuenta de la ACAA o entregándolo en mano a la Tesorera de la Junta.

En el 2013 la única forma de pago posible se determinó que fuera directamente a la Tesorera o realizando el ingreso en el banco.

¿Qué motivó este cambio?

El cambio de sistema de cobro vino motivado desde el 2012, por la política de comisiones por parte de los bancos y el constante cambio de cuentas en los socios, que generó una importante cantidad de recibos devueltos. Cada recibo devuelto por el banco lleva un coste asociado final de 6,05 €. Si tenemos en cuenta que la cuota es de 12€, el coste de un recibo devuelto es más de la mitad de la cuota. Si un recibo es devuelto dos veces, el importe de la cuota pasa a ser de -10 céntimos.  

Cada céntimo de los socios es importante para nosotros porque os cuesta mucho esfuerzo conseguirlo y no estamos dispuestos a que se desperdicie, pudiendo invertirlo en Alpuente y su Patrimonio.

A continuación os paso a detallar con un gráfico, el coste de un recibo devuelto.

Grafico de tarta

Un saludo a todos,

Carlos Pérez,

Secretario de la ACAA

BIENVENIDO 2014

Hoy termina 2013, el año llega a sus últimas horas, la última hoja del calendario de 2013 ya marca el 31, el último día del año  llegará a su fin en unas horas  y estrenaremos un nuevo año 2014.

Haciendo balance del año, a pesar del problema de la sucesión en el cargo de presidente,  hemos de verlo cargado de cosas positivas, ha sido un año repleto de actividades, de momentos de convivencia entre los alpontinos  que hemos participado y disfrutado en las actividades que la asociación ha llevado a cabo: Senderismo por los mejores paisajes y rincones de Alpuente, concursos y exposiciones  de fotos y de dibujo, torneo de birlas, cenas en la veleta y cena de hermandad en la Plaza  de la Iglesia, conferencias sobre astronomía sobre los altares rupestres, las divertidas actividades con los niños, y el broche final con la divertida y emotiva actuación de Pep Gimeno «El Botifarra», en el salón de actos de la casa de cultura repleto de gente.

Por todo ello, como miembro de la junta, que ha hecho posible todo esto, siento satisfacción, y creo que ha merecido la pena el esfuerzo. Este sentimiento, creo que es común a cualquiera de los compañeros que han estado codo con codo para hacerlo posible, y a otros socios que han echado una mano cuando se les ha requerido.

También como socio, creo que ha merecido la pena, que  la asociación debe seguir adelante, y que es responsabilidad de todos que así sea. Por ello animo a todos a participar en la junta, y asumir que en algún momento habrán de relevar a los que ahora estamos en los cargos directivos.

Pero si mirar atrás es bueno para recordar, lo importante es mirar hacia adelante, y hacerlo con optimismo, con ganas de afrontar nuevos retos para el nuevo año.

Para este año 2014, tenemos el reto extra de las fiestas patronales  en Mayo y Agosto, y  para ello, contamos con una renovada junta de la asociación dispuesta a tirar del carro y poner su esfuerzo y dedicación para llevar a cabo esas mismas  y otras actividades, que hagan que Alpuente sea más atractivo para niños y mayores, al menos en el mes de Agosto.

Tengo gran confianza en mis compañeros de la  junta y en la asociación, y estoy seguro de que cuando acabe 2014 nos sentiremos igual de orgullosos  y satisfechos como hoy lo estamos por el trabajo realizado.

OS DESEO SALUD, AMOR, TRABAJO Y OPTIMISMO  PARA EL NUEVO  2014

SALVADOR  RUBIO  CUBEL / presidente- coordinador de la ACAA.

 

 

 

 

 

 

 

Alpuente y los árboles

Si uno observa fotos de los paisajes de Alpuente, fotos realizadas hace más de cincuenta años, llama la atención que en los montes de Alpuente apenas existían árboles. Pero esto es así para casi toda España. A mediados del siglo XIX se inicia en España un moderado crecimiento económico y comienza a precisar importar madera. No se trataba de maderas preciosas, ni de calidad para elaborar muebles u otros productos sofisticados. Se trataba de madera vulgar de pino para encofrados, embalajes o para la construcción. Fue a partir de ese momento cuando se inicia en España una política de reforestación de los montes. Esta política continúa más tarde con la segunda república, ya en el siglo XX, y después con la dictadura franquista.

En los años sesenta y setenta se llevaron a cabo las repoblaciones de los montes que rodean Alpuente y personas que repoblaron esos montes han hablado conmigo recordando que cuando tenían catorce o quince años ayudaron a repoblar los montes. Hoy esas personas tienen 63 o 64 años es decir han pasado treinta años. Tendrán que pasar otros treinta para que esos bosques adquieran la veteranía o la solera de algunos pinares situado en lugares como Orihuela del  Tremedal, la Virgen de la vega, Alustante o Montanejos. Estas repoblaciones fueron criticadas hace años pero sin duda han permitido que la masa forestal en España haya aumentado notablemente y que a la sombra de estos pinos repoblados crezcan las encinas autóctonas y se regenere el monte primitivo.

Hoy el paisaje que rodea a Alpuente ha cambiado. Podemos observar la foto publicada en el libro de don valeriano “La villa de Alpuente” y la misma foto tomada hoy en día desde el mismo lugar y podemos comprobar una pequeña pero significativa diferencia. Corresponde a una vista de Corcolilla. Esta ladera estaba cubierta en el Siglo XVI por un hermoso Carrascal que se quemó o fue quemado (?) en dos ocasiones. En la primera ocasión el bosque pudo recobrarse pero no en la segunda donde el paisaje quedó como se ve en la foto, yermo. Actualmente en dicha ladera hoy se ven algunos pinos que han crecido espontáneamente y allá al fondo, a la derecha de la imagen, sobre la muela del buitre una masa forestal que corresponde a una las repoblaciones efectuadas durante los años setenta.

Sin embargo hay cosas que parecen haber cambiado poco en la mentalidad de los Alpontinos acerca de los árboles. Los árboles no parece que sean bien vistos ni queridos o deseados. El árbol se acepta en determinados supuestos como árbol frutal pero no como elemento decorativo. Como ejemplo de ello podemos poner dos casos ocurridos recientemente. En la calle Abate Pinazo existía un enorme y precioso pino que fue talado porque sus raíces levantaban el alcantarillado. Situación similar a lo ocurrido con el precioso abeto que también fue talado situado junto al ayuntamiento antiguo, frente a la casa de Adela. En cualquier otro pueblo más respetuoso con los árboles habrían encontrado una solución tal vez más cara pero imaginativa y respetuosa con la vida de los dos enormes y preciosos árboles.

En la plaza hay un laurel y un sauce blanco que sobreviven de milagro a la poda que los servicios forestales los someten cada año a demanda de algunos vecinos que les molestan sus hojas. En la plaza de la Iglesia hay tres árboles, una acacia, un cerezo y un olivo. A estos hay que añadir el ciprés del museo etnológico. Este es el inventario de los árboles de Alpuente no demasiado para un población de más de cien casas en la Villa de Alpuente y más de cien vecinos.

Es cierto que las cosas están cambiando y cada vez hay más alpontinos que contemplan los árboles como elementos que hay que cuidar y fomentar, que forman parte de nuestro entorno y de la biodiversidad de Alpuente.

Nos gustaría que el ayuntamiento de Alpuente plantara algunos árboles en determinadas calles, plazas o rincones los que sin duda conferirían a estos lugares un aspecto más entrañable y sin duda más hermoso. Desde la asociación podría promoverse un concurso o iniciativa popular para que los vecinos señalaran aquellos lugares en los que piensan que un árbol o árboles podrían ser decorativos. Además indicar qué tipo de árboles hay que plantar. No todos los árboles son adecuados en el medio urbano como ya hemos visto. Los pinos levantan el pavimento y las alcantarillas. Sin embargo los almeces, el sauce, la acacia, el cerezo o el olmo son árboles que se adaptan muy bien al medio urbano, son árboles propios de la zona, crecen relativamente bien y rápido y requieren pocos cuidados.  La iniciativa podría financiarse por donantes anónimos o no y llevarse a cabo por los propios vecinos o asociados. Por otra parte y saliendo del núcleo de la Villa en el camino que recorre la Virgen desde Alpuente a Corcolilla y viceversa no hay apenas árboles. Algunos pocos marchitos y descuidados en la fuente del pino y unos pocos olmos donde para la Virgen y se leen los versos. ¿Qué costaría plantar almeces o cerezos a lo largo del camino? Los caminantes tendrían sombra y el paisaje, ya hermoso, ganaría en prestancia y belleza.

Algo sencillo, económico que podemos llevar a cabo nosotros mismos pero que tiene que ser impulsado desde alguna instancia. Ahí va el reto.CastilloAlpuenteelpoyosigloxximodelpoyosigloxx

Mitos del deporte: el azúcar y las agujetas

Con motivo del último trail celebrado en Alpuente, me ha surgido la inquietud o necesidad de tratar este tema. ¿Quién no ha tomado alguna vez un vaso de agua con azúcar antes de hacer deporte para paliar el malestar generado por las agujetas? ¿Quién no ha oído alguna vez que esta práctica era beneficiosa para evitarlas? Pues bien, de eso os hablaré.

Para empezar, quiero decir que todo lo que a continuación voy a exponer son conjeturas o hipótesis mías, surgidas a partir de mi experiencia como deportista y mis conocimientos como biólogo. Con esto quiero justificar el hecho de que no he contrastado el tema; tan sólo lo he comentado en alguna ocasión con amigos deportistas y/o amigos biólogos, llegando en algunas ocasiones a conclusiones muy similares.

Empecemos con un poco de biología (no os asustéis, voy a intentar ser lo más simple posible). El azúcar es utilizado por los animales, y por tanto, por los humanos, para generar energía que nos permita hacer cosas, en el caso que estamos tratando, correr, por ejemplo. El azúcar se obtiene de nuestra dieta, mediante los alimentos que ingerimos. Nuestro organismo tiene dos formas de obtener energía del azúcar: la respiración aerobia y la fermentación láctica.

En la respiración aerobia (por favor, no confundir con la acción de inhalar y exhalar aire a través de la nariz o la boca para llenar y vaciar nuestros pulmones, eso es otra cosa, aunque están muy relacionadas) se utiliza el azúcar en presencia de oxígeno para producir energía, obteniéndose como residuos, dióxido de carbono y agua. Voy a intentar poner un ejemplo cotidiano para aclarar este hecho: cuando cocinamos en casa, utilizamos energía en forma de fuego y calor para calentar los alimentos; el gas butano (o gas propano) actuaría como el azúcar en nuestro organismo; este gas prende (genera energía) cuando lo ponemos en presencia de aire (oxígeno) y le aplicamos una pequeña chispa; en este caso, también se genera dióxido de carbono y agua (en forma de vapor) como residuos de esta reacción, aunque no los veamos. En realidad, el proceso de respiración aerobia es bastante más complicado, con muchas reacciones químicas intermedias (y muchos científicos dirán que es un error comparar ambas cosas), pero sirva lo expuesto como un símil de lo que ocurre. En la fermentación láctica se utiliza el azúcar para producir energía, obteniéndose como residuos, dióxido de carbono y ácido láctico, pero no es necesario el oxígeno; de hecho, no se hace uso de él. Normalmente utilizamos la respiración aerobia y sólo en determinadas ocasiones se produce la fermentación.

Y diréis: ¡Pues vaya! Si en la fermentación no se utiliza el oxígeno, ¿por qué no realizarla siempre? Así nos ahorraríamos tener que respirar (inhalar y exhalar aire) para obtener oxígeno. Eso es verdad, pero la fermentación conlleva unos problemas para nuestro organismo que hacen que no sea recomendable utilizarla siempre. El primero de ellos es que para la misma cantidad de azúcar se obtiene menos energía con la fermentación que con la respiración aerobia. Otro ejemplo cotidiano: para realizar un viaje en coche, necesitamos muchos más litros de gasolina para recorrer una distancia dada con nuestro coche de gasolina, que si utilizáramos un coche igual pero que funcionara con diésel; en este caso, se utiliza la gasolina o el diésel para generar energía (movimiento del coche), pero la cantidad de combustible empleado dependerá del tipo de combustible que utilice nuestro coche. El segundo problema radica en la producción de ácido láctico como residuo. El ácido láctico es perjudicial para la supervivencia de nuestras células; sin entrar en materia, podría deteriorarlas hasta un punto en que dejasen de funcionar. La solución que ha aportado la naturaleza es cristalizar (volver sólido) ese ácido láctico para convertirlo en inofensivo. El verdadero problema está aquí, en la formación de estos cristales; porque lo que se forman son cristales reales, con sus puntas y filos, que se clavan en nuestras fibras musculares y producen el característico dolor.

Bien, ahora paso a explicar por qué creo que no es necesario el aporte de azúcar antes de hacer deporte. Como habréis podido deducir, en ambos casos se utiliza azúcar. Por lo tanto, no es un problema de falta de la misma, sino otra cuestión lo que hace que nos aparezcan las agujetas. Nuestro organismo está preparado para unas funciones cotidianas, dependiendo de nuestras actividades diarias. Si variamos esas actividades, se producen desajustes en nuestro metabolismo. Cuando aumentamos nuestra actividad física (pasamos a hacer ejercicio de forma continuada después de un periodo prolongado de inactividad) nuestro organismo se satura. En este caso es la respiración aerobia la que se satura (es necesario aportar muchas más energía de la que es capaz de producir), y es entonces cuando entra en funcionamiento la fermentación láctica. La respiración aerobia tiene dos formas de saturarse: la primera de ellas es porque no recibe suficiente oxígeno para que se lleve a cabo; la segunda es porque se satura en sí mismo el mecanismo de funcionamiento de la respiración aerobia.

Paso a explicar otro concepto, el de las proteínas, porque es necesario para entender los dos puntos anteriores. Las proteínas son orgánulos subcelulares (como pequeños soldaditos) que realizan cosas dentro y fuera de las células. Por ejemplo: unas dan elasticidad, otras dan rigidez, aportan color, transportan sustancias, dan forma, construyen canales de comunicación, producen movimiento, y un sin fin más.

El oxígeno es transportado desde los pulmones a los músculos a través de la sangre, dentro de unas células llamadas glóbulos rojos. Para ser más exactos, es la hemoglobina (una proteína) la que transporta el oxígeno, y ésta se encuentra en cantidades ingentes en el interior de los glóbulos rojos. Una vez el oxígeno llega a los músculos, éste es liberado. Dentro de las células musculares es la mioglobina (otra proteína muy parecida a la hemoglobina, de hecho una hemoglobina está compuesta por cuatro formas muy similares a la mioglobina) la encargada de transportar y almacenar el oxígeno. Si nuestras células musculares tienen pocas mioglobinas podrán transportar y almacenar poco oxígeno. Las mioglobinas son las encargadas de aportar el oxígeno necesario a la cadena de reacciones químicas que forman la respiración aerobia. Si este aporte se interrumpe, la respiración aerobia no puede continuar y es entonces cuando entra en acción la fermentación láctica.

La cadena de reacciones químicas que ocurre en la respiración aerobia también está controlada por una serie de proteínas que se encargan de su buen funcionamiento. Si hay pocas proteínas de éstas, no se podrá producir mucha respiración aerobia, entrando en funcionamiento, de nuevo, la fermentación láctica.

Como habéis visto, no es un problema de falta de azúcar, sino de aporte de oxígeno y/o saturación de la respiración aerobia. Entonces, ¿cómo se pueden evitar las agujetas? Pues, lamentablemente, de ninguna forma; las agujetas hay que pasarlas. Si continuamos haciendo ejercicio, nuestro cuerpo se acostumbrará a la nueva situación y generará más proteínas que las que habían antes. El ácido láctico producido en las sesiones de entrenamiento iniciales será eliminado de nuestro organismo a través de la orina y el sudor, y el dolor desaparecerá. Si volvemos a incrementar de forma drástica nuestra actividad física, las agujetas volverán a aparecer, y hasta que nuestro organismo no vuelva a acostumbrarse a la nueva situación, no desaparecerán.

No obstante, sí existe alguna práctica aconsejable para paliar los síntomas de las agujetas: una buena sesión de estiramientos antes y después del ejercicio ayudan, además de que es bueno para evitar lesiones. Pero por “buena sesión” quiero decir eso, emplear tiempo en este menester, no simplemente estirar dos veces cada músculo.

En cuanto al aporte de azúcar antes de hacer ejercicio, no es del todo desaconsejable, pero siempre dependiendo de las condiciones. Si lo que queremos es adelgazar, no es la mejor forma de hacerlo, porque lo que nuestro organismo primero utiliza para generar energía es el azúcar, y sólo cuando éste se acaba pasa a hacer uso de otras fuentes, como grasas y proteínas (también sirven como fuente de energía). Ahora, si vamos a competir, este aporte de azúcar extra puede resultar beneficioso, ya que es la forma más sencilla de obtener energía; las otras fuentes (grasas y proteínas) son más complicadas de utilizar.

Bueno, creo que con esta pequeña disertación es suficiente. Vuelvo a recordar que esto son hipótesis mías. Cada uno tendrá su opinión. Pero puedo asegurar que no estoy muy lejos de la verdad.

Un saludo.

«Como el Gallo de Morón. Novela. Autor: Stavros Milos. Autoedición. 2011

Lo prometido es deuda. Al autor Stavros Milos el día que presentó su libro en Alpuente le prometí que publicaría la crítica del mismo en la página Web de la Asociación, lo dicho, lo prometido es deuda.

Ahí va:

Leí el libro después de su presentación en Alpuente, como es obvio, y en un verano muy movido por las actividades, que aunque no han sido muchas, hemos contado con poco gente para las mismas, así que he tardado un poco más de lo previsto en leerlo y publicar esta crítica. Sirva esto como disculpa por la demora.

En primer lugar vaya por delante mi admiración por el autor, escribir un libro es un proceso difícil y complicado y aun cuando el escritor tenga todo el relato en su cabeza, desde principio al fin, a medida que la historia se va desarrollando los personajes van cobrando su propia personalidad y comienzan a hablar con voz propia. No pocas veces el novelista se ve obligado a modificar el rumbo sobre la marcha e introducir cambios no esperados.

Durante la presentación el autor ya nos advirtió que se trataba de una novela negra y le preguntamos: ¿Si es novela negra es que hay un muerto? Y la respuesta no llegó. En dicha presentación el autor nos describió su proceso interior de creación, como sometió su novela a la crítica de sus amigos y allegados y cómo tuvo que modificar algunos pasajes del manuscrito y poco más.

¿Y por qué el título? El titulo de un relato o una novela es más importante de lo que parece. Como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando, se queda el protagonista de nuestra novela y no queremos desvelar el final que es precisamente lo mejor de la novela y cuando todo cobra sentido a los ojos del lector. Y esto es por una parte el mérito del autor y su talón de aquiles. Algunos lectores se habrán perdido lo mejor del libro desmoralizados por la falta de “coherencia” de lo que cuenta a lo largo de las más de doscientas cincuenta páginas el buen Pedro Carcelero.

Hay que decir que el libro está bien escrito con frases en ocasiones demasiado largas para mi gusto, pero con un lenguaje sencillo, claro y preciso, sin pretensiones y sin abusar ni de adverbios ni adjetivos. Es de lamentar que desde el principio el lector no se sienta atrapado por el relato y tenga que esforzarse en continuar. El autor debería haber situado algunas “trampas” que como señuelos o falsas pistas crearan la suficiente tensión para interesar al lector. Esto se echa de menos

Hay un libro de relatos del escritor inglés Archer que se podría traducir como “Un giro inesperado” -libro que recomienda a nuestro autor Stavros Milos-. En este libro cada relato tiene un final que el lector no espera. Algo similar ocurre en este libro pero en los relatos de Archer siempre existe una historia que atrapa al lector desde el comienzo. Sin duda la obra de Stavros tiene mucho mérito para un escritor novel y por ello le felicitamos y más por haber tenido el coraje de autoeditar su obra y someterla a la crítica. Milos sabe contar historias, sabe crear personajes y darles vida. Somos capaces de verles como personas con nuestros miedos, nuestras inquietudes, nuestros defectos. La realación de Pedro con su hija Carolina y con su amigo está muy bien construida, pero tiene que crear tensión en el relato para que sigamos interesados en leer las páginas siguientes hasta la última.

En cualquier caso escribir como andar o ir en bicicleta se aprende escribiendo y leyendo mucho. Requiere un proceso de maduración, sedimentación, de experiencia y conocimientos que se adquiere con el paso de los días. Esto no es mas que el comienzo. Estoy seguro que Stavros Milos escribirá una segunda novela que esperamos ya con impaciencia.

Enhorabuena y felicitaciones por tu libro Stavros.»

Eduardo Escartí