Tiempos difíciles

Todos hemos visto películas de la guerra, ya sea la de Vietnam, la de Secesión americana o la más reciente sobre la primera guerra mundial “1917” de Sam Mendes donde se muestran hospitales de campaña con escenas desgarradoras. Los cirujanos deben actuar en cuestión de segundos, en ocasiones sin anestesia. Los heridos más graves serán atendidos los últimos. Apenas tienen posibilidades de supervivencia y por lo tanto no “hay que perder el tiempo con ellos”.

Los recursos son limitados, uno o dos médicos por cada sala del hospital de campaña, muy pocos enfermeros o auxiliares, la medicación escasea. Por tanto deben utilizarse de la manera más eficiente para salvar al mayor número de soldados. Esto se conoce como “medicina de guerra”
Vivir una situación así como profesional debe ser angustioso.

Evacuación de un herido durante la primera gran guerra

Esto es precisamente lo que se vivió en algunos hospitales españoles a finales de Marzo y comienzos de abril donde el número de pacientes que precisaban asistencia crecía de manera exponencial. Faltaban camas, faltaban sillas para que se acomodaran los enfermos, faltaban respiradores, faltaban equipos de protección personal, mascarillas, guantes. Los equipos de asistencia de los hospitales se encontraron desbordados. Las líneas telefónicas se colapsaron. Los médicos, las enfermeras, los celadores, los administrativos que vivieron aquellos momentos los recordarán como una pesadilla.


Por fortuna, jamás he tenido que vivir una experiencia semejante. Sin embargo, recuerdo de mi época de guardias en el Hospital, días de otoño o invierno durante alguna de las epidemias de gripe más graves las puertas de urgencias abarrotadas de pacientes, acompañantes nerviosos, el hospital al borde del colapso, médicos saturados, enfermeras sobrecargadas de trabajo, camas por los pasillos de pacientes pendientes de ingreso. Así pues no me resulta difícil imaginar los días que mis colegas vivieron durante esta terrible pandemia.
Todo ello viene a propósito por las órdenes que al parecer se dieron desde la mayoría de las administraciones autonómicas para que las personas mayores que se encontraban en residencias fueran atendidas en las mismas, cualquiera que fuera su estado de gravedad o sus necesidades clínicas. Esto sería inhumano en una situación de normalidad pero es una norma de sentido común en un momento de excepcionalidad como la pandemia que estamos viviendo. Sin duda a quienes se les ha muerto un familiar ya sea en una residencia o en su propia casa porque su anciano padre o madre no ha sido trasladado a un Hospital para ser atendido con todos los medios disponibles les parecerá injusto y cruel. Pero cuando los recursos son limitados por una situación como provocó el Covid 19 es obligación de las autoridades sanitarias utilizarlos de la manera más eficiente posible.
Los ciudadanos merecemos que se nos hable como adultos y no se oculte la realidad. La realidad fue terrible y se ocultaron ataúdes, escenas de dolor, sufrimiento, enfermeras llorando, médicos sometidos a una presión insoportable y teniendo que decidir a quien se le aplicará el respirador que ha quedado libre tras la muerte de otro paciente.

Algunos se asombran de que la juventud se muestre despreocupada y sin tomar precauciones.
China fue responsable porque ocultó al mundo la tragedia que estaban viviendo y maquillaron sus cifras. La OMS actuó negligentemente porque no mandó observadores ni informó de lo que estaba pasando y cuando lo hizo a comienzos de Enero lo hizo de manera muy poco contundente. Europa actuó mal por no cerrar fronteras y tomar medidas de aislamiento selectivo.
Y por fin nuestro gobierno actuó tarde y mal.
Es fácil criticar y sin duda a “toro pasado” todos somos muy listos. Pero hay países donde la epidemia no ha colapsado el sistema sanitario y no utilizaron medidas de confinamiento total. ¿Por qué? Comenzaron a realizar test de manera precoz, identificaron los infectados y a sus contactos, los aislaron de manera selectiva. Dotaron al personal sanitario de trajes de aislamiento eficaces. Aconsejaron desde el inicio las mascarillas y el distanciamiento social. En estos países la curva de infectados no ha dejado de crecer desde marzo pero lo ha hecho muy lentamente de forma que el sistema sanitario, los servicios sociales, las funerarias no colapsaron y han ido poco a poco absorbiendo la demanda asistencial. En ellos no hizo falta aplicar esas medidas de “medicina de guerra” y la asistencia sanitaria discurrió por los cauces habituales.
El virus está entre nosotros y hasta que no exista una vacuna, un medicamento eficaz o el número de personas que adquieran inmunidad alcance el 60 % de la totalidad de la población se producirán rebrotes y tendremos que vivir con este tipo de medidas. Esta es una realidad incontestable y debemos ser consciente que es posible que tardemos más de un año en volver a nuestras viejas rutinas, dar un abrazo a nuestras amistades, viajar en el metro sin mascarilla, acudir al gimnasio o a la piscina. Mientras tanto, utilizad mascarilla, lavaos las manos con frecuencia, socializar lo justo y necesario y… ¡suerte!

Hackeados con final feliz

Hola a tod@s queremos informaros de que nuestra cuenta corriente ha sido ¡hackeada! y nos han cobrado varios recibos de compras que no hemos realizado, pero ¡no os preocupéis! porque tras una serie de gestiones hemos conseguido recuperar todo el importe sustraído de forma ilícita.

Para los neófitos en la piratería internauta os diremos que hackear es introducirse de forma no autorizada en sistemas informáticos ajenos con fines maliciosos como apropiarse de contraseñas, códigos de acceso, información de contactos o realizar cargos en una cuenta corriente como ha sido el caso que nos ha tocado.

¿Y cómo ha sido? Al parecer desde la cuenta que la Asociación tenía vinculada a PayPal se han realizado un total de 16 pagos durante 1 mes aproximadamente por un importe total del 1.023,39€ Esta cuenta la utilizábamos para las compras online de premios de concursos, material de papelería, bolsas de tela, etc.

¿Y cómo nos dinos cuenta? Durante una revisión rutinaria de movimientos de la cuenta corriente observamos que se habían realizado varios pagos a través de PayPal en páginas un tanto “sospechosas” sobre todo asiáticas y del tipo juegos online (actividades que no promueve la ACAA).

A continuación, os dejo el listado de los recibos extraídos sin consentimiento y que posteriormente nos fueron devueltos:

FECHA IMPORTE CONCEPTO
17/02/2020 -45,59 PAYPAL *CDKEYS.COM
10/02/2020 -117,02 PAYPAL *CDKEYS.COM
06/02/2020 -117,02 PAYPAL *TOPUP
05/02/2020 -117,02 PAYPAL *CDKEYS.COM
05/02/2020 -117,02 PAYPAL *CDKEYS.COM
04/02/2020 -50,68 PAYPAL *XSOLLAHKLIM
04/02/2020 -51,78 PAYPAL *XSOLLAHKLIM
31/01/2020 -82,74 PAYPAL *VOIDU B V
29/01/2020 -80,98 PAYPAL *XSOLLAHKLIM
28/01/2020 -25 PAYPAL *XSOLLAHKLIM
27/01/2020 -25 PAYPAL *XSOLLAHKLIM
27/01/2020 -35,39 PAYPAL *XSOLLAHKLIM
27/01/2020 -47,77 PAYPAL *CDKEYS.COM
24/01/2020 -25 PAYPAL *ANANDAGAMES
24/01/2020 -35,39 PAYPAL *ANANDAGAMES

Lógicamente desvinculamos la cuenta al instante y dimos aviso a Bankia para que no nos pasaran más recibos de PayPal. A día de hoy podemos respirar un poco mas tranquilos porque cuesta mucho esfuerzo conseguir autofinanciación para la Asociación como para que unos sinvergüenzas escondidos tras un teclado al otro lado del mundo se apropien del fruto de mucho sacrificio y horas de dedicación.

Hasta pronto,

Carlos Pérez

Tesorero de la ACAA

Relato desencadenado. Reto

Hola a tod@s los soci@s y no soci@s de la ACAA,

Desde la junta directiva queremos lanzar un reto literario aprovechando este tiempo extra del cual disponemos en nuestros hogares. Consiste en confeccionar un relato corto entre todos los participantes que quieran formar parte de él.

La idea es empezar por una frase o párrafo que lanzaremos nosotros a través de la web y difundiremos en los medios de comunicación. Todos aquellos que queráis, podéis enviarnos vuestras propuestas para continuarlo. Puede ser una frase o un párrafo corto y entre los miembros de la junta elegiremos una. A continuación, lo actualizaremos en la web y volveremos a abrir el plazo para enviar la siguiente frase. Si no hemos elegido la vuestra no os desaniméis, podréis volver a enviar más tarde la siguiente frase (seguro que el resultado habría sido totalmente diferente pero igualmente espectacular y quién sabe hacia dónde nos habría llevado esta aventura). Y así hasta dar con un final totalmente inesperado.

La forma de participar es sencilla: podéis contestar a través de los comentarios del este artículo en la web y nosotros actualizaremos el relato cada día a las 16:00 horas (borraremos los comentarios para no saturar la página). Indicadnos vuestro pseudónimo o nombre con el que queráis aparecer junto al texto o si queréis que sea anónimo.

https://www.amigosdealpuente.com/

Nuestra propuesta para empezar es…

“Llevaba un rato despierto con la extraña sensación en el cuerpo de que algo no iba bien, pero no fue hasta que abrí los ojos y me incorporé lentamente cuando me di cuenta de qué era en realidad”

https://www.amigosdealpuente.com/

Nota: Podéis enviar vuestra propuesta desde las 16:00 de cada día. A esa hora actualizaremos el relato

VI Jornadas Etnológicas en Alpuente

Durante el fin de semana del 2 y 3 de noviembre de 2019, se celebraron en Alpuente las VI Jornadas Etnológicas; como todos los años, con una gran participación.

Causaba una agradable sensación cruzarse por las calles con tantos amigos, familiares, vecinos, turistas y visitantes de los que algunos, aprovechando el puente de Todos los Santos, decidieron quedarse a pernoctar en los diversos tipos de alojamiento que actualmente ofrece la Villa. Y estoy convencido de que la mayoría regresarán, siempre lo hacen, atraídos por la belleza y singularidad de nuestro querido pueblo.

Durante el sábado se realizaron visitas al Museo Etnológico y las antiguas escuelas; hubo exposiciones de fotografía, una muestra de trajes de época, talleres, mercado artesanal, degustación gastronómica (no dejen de probar el embutido y la cerveza local), juegos populares (como las birlas) e incluso tuvimos algún puesto de arte contemporáneo en forja.

Los miembros de la ACAA aportamos nuestro granito de arena con una mesa de libros muy interesantes, la mayoría enfocados a la temática de las Jornadas: calendarios lunares, libros sobre molinos antiguos de la zona, pueblos abandonados, historia antigua… y, como no podía faltar, obras de algunos autores locales.

Cierto es que al principio de la mañana tuvimos un ligero problema con el viento, y nos vimos obligados a recoger nuestra carpa y la del puesto de Hilando Vidas, situado a nuestra vera, pero al final el tiempo mejoró y el evento pudo desarrollarse con absoluta normalidad.

Al mediodía descansamos un ratito para comer y volvimos a la carga. Nosotros recogimos temprano, en torno a las cinco y media, debido al paso de una amenazadora nube (ya saben que el agua y el papel no se llevan bien), pero algunos mantuvieron sus puestos abiertos hasta el ocaso.

El día finalizó con música de acordeón en la Plaza de la Iglesia, en un ambiente festivo que atrajo a multitud de personas. Después, para recuperar fuerzas, acudimos al conocido “quinto y tapa” que estuvieron ofreciendo los Festeros toda la jornada, sobre el Horno durante la mañana y en la Casa de la Cultura por la tarde. Y de ahí, cada mochuelo a su olivo, como se suele decir por estos lares; salvo los más jóvenes de espíritu, claro está, que alargaron la fiesta un poco más.

Y para concluir, el domingo se realizó una ruta cultural por la aldea La Cuevarruz, bajo una fina lluvia a primera hora que no impidió disfrutar, a media mañana, de un sol radiante. Allí se pudieron visitar lugares emblemáticos como el Horno Comunal, la Ermita de San José, el Teleclub, conocer a los artesanos Agustín y Humildad y sus productos elaborados con material de reciclaje: cestas, bolsos…

Desde la Asociación Cultural Amigos de Alpuente, queremos felicitar a todos los organizadores del evento por el éxito de este año y alentar, a lugareños y simpatizantes, a seguir trabajando para dar visibilidad a nuestro querido pueblo y todas sus aldeas. Porque, ahora más que nunca, el futuro está en nuestras manos.

P. D. : Por cierto, no se olviden del cambio climático. En unos años el nivel del mar habrá subido casi un metro y los pueblos del interior serán el objetivo de miles de personas que viven en zonas de costa. Yo ahí lo dejo… (imaginen una sonrisa).

Al margen de bromas, si desean más información sobre Alpuente y sus aldeas, pueden acceder a la web: www.alpuenteturistico.com o simplemente buscarla en internet. Se sorprenderán de la cantidad de lugares mágicos y patrimonio cultural que van a encontrar.

Gracias por estar, una vez más.

Manuel Pérez

(Vocal de la ACAA)

In memoriam: Eufrasio Martínez

Marina y Eufrasio: en sus años mozos en Alpuente

Cuando perdemos a un ser querido no hay consuelo para nuestra pena. Y es que deja un vacío en nuestras vidas que nada ni nadie es capaz de ocupar. Desde hace días la pérdida de Eufrasio Martínez ha abierto una “agujero” en el corazón de Marina, su esposa, su hijo, sus nietas, familiares y amigos que han compartido su vida  y sienten ese vacío, esa ausencia.

Si quisiera resumir en una palabra a Eufrasio diría que fue un hombre bueno. Cuando le conocí en mi etapa de presidente de la Asociación él ya llevaba jubilado bastantes años e iniciaba la década de los ochenta. Su rostro, su forma de hablar y comportarse irradiaban un halo de paz y de bondad y recordaban la imagen de recio hidalgo castellano.

Recorrió la geografía española de norte a sur de este a oeste. Su infancia y juventud no fue fácil. Como no lo fue para esa generación que le tocó vivir una guerra civil y una larga posguerra donde el hambre apretaba las carnes y aguzaba el ingenio. Una generación donde el trabajo infantil no era explotación sino supervivencia. Nació en 1928 en Tubilla del lago, Burgos, a pocos kilómetros de Aranda del Duero y Burgo de Osma, donde está la Farmacia más antigua de España.

Con apenas 19 años ingresa en el cuerpo de la Benemérita y el joven Eufrasio es destinado a Alpuente. Allí conoce a una joven de ojos claros, Marina, que le inyecta el mal de amores y que sería su compañera, esposa y madre de su hijo Luis. Dos años más tarde el Cuerpo demanda sus servicios en Torrevieja y allí se va el joven enamorado con el corazón partido entre la Serranía y la costa. Finalmente la joven pareja decide contraer matrimonio en la Iglesia de Alpuente.

Con el grado de comandante

En 1973 su carrera profesional sufre un nuevo ascenso al ingresar en la Academia Especial de la Guardia Civil. Sin embargo eso supone un nuevo traslado en esta ocasión al País Vasco precisamente en los “años de plomo” cuando ETA se mostró más cruel y sanguinaria.

En 1982 se jubila con el grado de comandante y se reencuentra con Alpuente. Rehabilita o mejor se construye una casa con vistas a la sierra y a la hermosa vega de Alpuente. Allí disfrutó la última etapa de su vida en compañía de su hijo Luis, sus nietas, y su mujer. Una etapa dulce y llena de hermosos recuerdos.

Por aquellos años se fundó la asociación cultural amigos de Alpuente de la que formó parte activa como socio fundador y como vicepresidente.

Con su hijo Luis, en Alpuente, en la última etapa de su vida

De Eufrasio podemos decir que disfrutó de una larga vida, intensa y repleta de buenas obras. ¿Qué más se puede pedir? Nada de esto servirá de consuelo ni para Marina ni para Luis, sus nietos o sus seres queridos. Pero gozó de una vida plena que supo aprovechar hasta el último minuto incluso cuando la naturaleza comenzó a borrar sus recuerdos. Nosotros como alpontinos, como miembros de la ACAA, estamos en deuda contigo Eufrasio y te damos gracias por todo lo que hiciste por nosotros, por la asociación  y por Alpuente.

Siempre en nuestro recuerdo.

Con sus queridas nietas


Microrrelato: Una pequeña mentira en la residencia

     Todas las palabras que el abuelo se ha aprendido durante el día, por la noche volverán al papel de donde salieron. Y las imágenes que con tanto esfuerzo se empeñó en memorizar, desaparecerán entre los vacíos de sus recuerdos. Mañana, cuando despierte, cogerá de nuevo el papel de la mesita y se pasará el día entero estudiando esas palabras y las fotos, tratando de memorizarlas para cuando llegue el momento. Entonces, esperará a que estemos todos sentados para cenar y uno a uno nos mirará a la cara y nos llamará por nuestro nombre. Con una triste sonrisa en los labios le seguiremos la corriente, porque todos los nombres de su lista, hace años que dejaron de existir.

 

Imagen de la foto destacada de la web www.diamundialdelalzheimer.com

Actuación de la cuentacuentos, Almudena Francés

La tarde del sábado, un vez más, la cuentacuentos valenciana, Almudena Francés, nos hizo cruzar –a niños y a otros no tan niños– esa delgada línea que separa la realidad de la ficción, para llevarnos de la mano de Carmeta, a su mundo de fantasía.

Entre risas y lágrimas nos hizo sentir protagonistas de sus historias, en las que maneja los sentimientos como si fueran olas del mar y el público un velero navegando a su capricho.


Por la noche, debido a la escasa afluencia de público, el espectáculo quedó ligeramente deslucido, aunque este inconveniente no fue un obstáculo para Almudena, que con la misma ilusión y entusiasmo que por la tarde, nos deleitó a los más mayores, con las peripecias de Batiste, que tres veces se murió y nunca fue enterrado.

De nuevo la casa de la cultura de Alpuente, fue el escenario elegido para el evento, y el público, niños y adultos, quedamos cautivados por sus historias.

Esperamos poder repetir otro año esta actividad, porque es una excelente forma de mantener vivo el oficio de cuentacuentos y de visitar ese museo olvidado, que siempre tenemos en boca, pero no siempre utilizamos como toca: El museo de la palabra.

 

Reciban un cordial saludo,

Carlos Pérez

Vocal de la ACAA

Concierto de la banda La Yesa-Alpuente

A lo largo de la historia se han dicho grandes frases sobre la música, pero hoy me quiero quedar con la cita del célebre poeta americano del siglo XIX, Henry Hadsworth Longfellow, “La música es el lenguaje universal de la humanidad”, porque con unas pocas palabras, transmite un gran mensaje. Y si todo el público coincide en lo mismo, es porque los músicos consiguieron transmitir, ese sentimiento, a través de sus instrumentos.

El pasado domingo, la banda de la Yesa-Alpuente, bajo la dirección de Alberto Ayter Ballester, nos deleitó con un repertorio actual y magistralmente interpretado, por un elenco de músicos de La Yesa y Alpuente y sus aldeas. El mérito de estos chicos y chicas, la mayoría extremadamente jóvenes, es increíble, ya que en muchos casos ni tan siquiera viven en la comarca y se desplazan a propósito los fines de semana para las clases y los ensayos.

Los asistentes pudieron disfrutar, durante algo más de una hora, de música en directo elaborada con instrumentos de viento como clarinetes, una flauta travesera, oboe, trompas, trombón de varas, tubas, saxofones; y de percusión, como timbales, batería, marimba, y otros, cuyo nombre desconozco. Fue la culminación de un increíble esfuerzo que comienza con la preparación de las partituras, realización de los arreglos para cada uno de los instrumentos, ensayos individuales y grupales, coordinación de todos los músicos y por supuesto, una infinidad de horas invertidas en estudio.

La casa de la cultura de Alpuente, fue el escenario del evento y el público asistente al completo, quedó gratamente sorprendido del talento de nuestros músicos. Esperamos poder repetir este acontecimiento de colaboración entre la Sociedad Músico Cultural La Yesa-Alpuente y la Sociedad Cultural Amigos de Alpuente.

Por último, no me gustaría despedirme sin agradecer al director, Alberto Ayter Ballester, al presidente, Francisco José Cubel Rodríguez y la secretaria, Consuelo Pérez Herrero, su difícil labor de mantener viva la banda de música de nuestra comarca, ya que sin su esfuerzo y el de todos los músicos anónimos que la forman, este pilar básico de nuestra cultura quedaría en el olvido y no podríamos disfrutar de conciertos como el que nos ofrecieron.

Reciban un cordial saludo,

Carlos Pérez

Vocal de la ACAA

La huella de Carbono

La huella de Carbono

Seguramente habréis oído hablar en más de una ocasión de la huella de Carbono y os habréis preguntado ¿Qué es eso, para qué vale, pero sobre todo… cuánto me va a costar?
Para empezar os diré que la huella de carbono según el diccionario de moda (Wikipedia) es «la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto”. Dicho de otra forma, la huella de Carbono mide el impacto que provocamos (todos tenemos nuestra propia huella de carbono) sobre el calentamiento global.

¿Y por qué son malos los gases de efecto invernadero?
La respuesta es fácil, son malos porque suponen un importante impacto ambiental global negativo sobre el medio ambiente (antes el ambiente era completo, pero poco a poco nos lo hemos ido cargando con el tiempo).
Son malos porque comprometen el desarrollo sostenible, es decir, la capacidad de satisfacer las necesidades de generaciones futuras. Si pensabas que nuestros antecesores nos han dejado una herencia envenenada, ¿Cómo piensas que les vamos a dejar el planeta a nuestros sucesores evolutivos?

Pero, en concreto, ¿a qué efectos nocivos nos referimos?
En primer lugar provoca el CAMBIO CLIMÁTICO, lo que se traduce en un aumento progresivo de la Temperatura media de la Tierra. Y como consecuencia: Desertización, deforestación, se derriten los glaciares y aumenta el nivel del mar (peligro para nuestras espléndidas playas), aumenta la temperatura de las aguas, etc…
Otra de las causas del calentamiento global es la acumulación de gases (de efecto invernadero) en la atmósfera. Se forma una capa que retiene el calor, como cuando dejamos el coche al sol con las ventanillas subidas y luego es imposible entrar.

¿Sabías que cada año se pierden cerca de 15.000.000 de hectáreas por la deforestación? Para que te hagas una idea, un campo de fútbol mide algo menos de una hectárea, es decir, se pierde el equivalente a 15.000.000 de campos de fútbol de bosque. ¿No crees que algo estamos haciendo mal?

Por otro lado se produce una pérdida constante de biodiversidad, aumentando el número de especies en peligro de extinción. Si pensabas que es un problema que nos queda lejos, deberías saber que en la Comunidad Valenciana hay al menos tres especies en peligro: la nacra, la cerceta pardilla y la jara de Cartagena, pero no son las únicas.

 

Otro impacto directo que los gases derivados del Carbono tienen sobre el medioambiente es la disminución de la capa de Ozono, entorno al 2,5 % anual. Las capas altas de la Atmósfera (estratosfera) contienen ozono (O3) que absorbe, o al menos lo intenta, la mayor parte de las peligrosas radiaciones ultravioletas.

La lluvia ácida es otros de los efectos negativos que provoca en la naturaleza, ya que acidifica el agua de lagos, embalses… dificultando el desarrollo de la vida acuática y dañando las plantas y cultivos. ¿Te has parado a pensar dónde van esos animales y plantas afectados por la lluvia ácida? Efectivamente, a nuestros platos.

¿Y por qué es importante saber cuántos gases derivados del Carbono generamos?
El Carbono se encuentra en todos los seres vivos y es necesario para vivir ya que es indispensable para el sustento básico, pero cuando se combina con otros elementos genera una serie de gases que en grandes cantidades son altamente perjudiciales para el medio ambiente, por eso debemos cuantificarlos, para tenerlos controlados.

¿De dónde salen, quién los genera, a quién hay que señalar?
Las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero que favorecen el calentamiento global son:
El transporte (14%), la electricidad y calefacción (25%), las industrias (14%), refinerías y minería (14%), cambios en el uso de tierra (18%), agricultura (14%), desechos y vertederos (4%)
Ejemplo de desglose de “HUELLA DE CARBONO”

¿Qué podemos nosotros hacer modestamente para reducirlo o eliminarlo?
Para empezar NO SE PUEDE ELIMINAR, porque es imposible y porque acabaríamos con la vida, pero sí se puede reducir para minimizar sus efectos negativos.

Unas buenas prácticas fáciles de hacer en nuestras casas y centros de trabajo, por ejemplo serían:
Apagar luces, el ordenador al acabar la jornada, los sistemas de aire acondicionado al abandonar la estancia… Seguro que si pensamos un poco se nos ocurren unos cuantos consumidores de energía que podemos evitar.
Evitar fugas de agua, puertas abiertas con la climatización en marcha, iluminación innecesaria, así como otras clases de desperdicio de energía (seguro que también se nos ocurre alguna).
Ajustar el termostato de tu sistema de calefacción y aire acondicionado (utilizar la ropa adecuada en casa).

A continuación un ejemplo claro de eficiencia energética lumínica

Y por último unos consejillos para reducir tu huella de carbono
Cambia las luces por otras de tecnología LED. La incandescencia fue muy útil en el siglo pasado, pero ahora toca renovarse.
Desenchufa los “vampiros”, esos aparatos eléctricos o electrónicos que tienen un consumo remanente de energía cuando están en stand by.
Aísla tu casa del exterior (ventanas, puertas, paredes, techo…)
Consume productos locales, puede que los elaborados en Alpuente estén entre los mejores del mundo.
Comparte transporte, utiliza medios colectivos como el transporte público.
Recicla, reutiliza, recupera, repara, reinventa.
Lleva tus propias bolsas cuando vayas al super a comprar.
Utiliza electrodomésticos con buena clasificación energética (A+++)

“La toma del fuerte del Collado de Alpuente”

En numerosas ocasiones hemos oído decir que Alpuente ha sido escenario de grandes batallas a lo largo de la historia. El ruinoso estado de nuestros castillos es una clara muestra de la herencia recibida de estas devastadoras guerras, algunas de las cuales asolaron casi por completo sus murallas y torreones.

Pero más allá de las silenciosa historia que nos cuentan las piedras –que todavía hoy en pie desafían al tiempo para dar testimonio de los golpes recibidos–, a poco que desempolvemos el archivo histórico, encontraremos muchas evidencias del legado que nos dejaron aquellos que fueron testigos, presenciales en algunos casos, de su declive estructural.

Un ejemplo son los cuadros y manuscritos que nos recuerdan estos hechos acaecidos, hace ya tantos años en los caminos y montañas de nuestra comarca, que nuestra memoria ha olvidado casi por completo. Obras de arte en las que se representan escenas bélicas ambientadas en contiendas dignas de ser rememoradas por su importancia histórica. Una de estas escenas corresponde al cuadro del que os quiero hablar hoy y que da título al artículo:

“La toma del fuerte del Collado de Alpuente”.

Se trata de una pintura de grandes dimensiones realizada al Óleo en 1900 por el artillero y pintor catalán José Cusachs. En el lienzo se recrea la batalla de la conquista del castillo del Poyo, en el Collado de Alpuente. Conflicto bélico que tuvo lugar los días 17, 18 y 19 de 1875 durante los últimos coletazos de la III Guerra Carlista.

 

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 Imagen 1.- Cuadro, “La toma del fuerte del Collado de Alpuente”

 

Un dato curioso es que el propio artista –por aquel entonces destinado en Valencia–, participó personalmente en la acción como mando intermedio de una batería a cargo del Capitán Don Enrique Pellicer. Su aportación en el asedio y toma de la fortaleza le valió para granjearse el ascenso a grado de comandante por los méritos contraídos en la batalla.

Tardó 25 años en decidirse a pintarlo y cuando lo hizo, rescató de sus viejas libretas de campaña los apuntes tomados durante la batalla para deleitarnos posteriormente con esta obra de arte.

Otro dato anecdótico que rodea al cuadro es que el pintor, José Cusachs, aparece representado en el centro de la imagen. Figura en un segundo plano para no destacar su protagonismo sobre el resto de sus hombres, a los que quiso resaltar por su esfuerzo y anonimato.

En la escena se muestra a sí mismo, montado a caballo, dirigiendo la operación con apariencia de tranquilidad y transmitiendo confianza a su ejército, el cual avanza a duras penas por el camino pedregoso y lleno de obstáculos que asciende con gran pendiente hacia la cima de la loma de la Moratilla. Su objetivo es el castillo del Poyo, ocupado por las tropas carlistas al mando de Don Heliodoro Cervera, el cual se había hecho fuerte en el antiguo castillo del collado de Alpuente. Una fortaleza prácticamente inexpugnable por su enclave geográfico y difícil de batir por la artillería enemiga de esa época.

Lo que no se cuenta en el cuadro es que el regimiento subió a brazo, 4 piezas desmontadas KRUPP largas de 8 centímetros. Estos cañones de fabricación alemana, alcanzaban unos pocos kilómetros, lo suficiente para lanzar sus proyectiles hasta el fuerte y acertar en un blanco con escasa pero infalible precisión.

Esta acción les ocupó cuatro horas y media según los partes de la época y resultó crucial para la posterior rendición de los asediados en el castillo. En la pintura se puede apreciar en primer plano a los artilleros cargando una de las piezas de artillería desmontada y un poco más adelantados a la derecha de la imagen, algunos soldados con espardeñas de fibras naturales, empujando las enormes ruedas de los cañones.

El camino por el que suben a la loma, deja ver la vegetación típica de la zona, de monte bajo en los ribazos y pedregales en las laderas de la montaña. Al fondo entre una cortina de niebla y nubes y con un poco imaginación, seguramente veremos el pico de Javalambre con restos de nieve todavía en la cumbre.

Pero más allá de estas breves reseñas sobre el cuadro o los detalles que hayan podido apreciar a través de las imágenes presentadas, si la lectura de este artículo les ha suscitado una pizca de interés, les animo a que acudan a contemplarlo en persona, al museo histórico militar de Valencia.

El cuadro mide 175 x 197cm y está depositado en la pinacoteca de la primera planta del Museo de historia Militar de Valencia, situado en la calle C/ General Gil Dolz, nº 6, junto al Paseo de la Alameda.

Frente al cuadro han situado una vitrina en la que podemos encontrar algunos objetos, que nos ayudan a contextualizar la época del conjunto pictórico:

 

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Imagen 2.- Vitrina a pie del cuadro de José Cusachs

 

El contenido de la vitrina ha sido facilitado por el Museo Histórico Militar. En su interior podemos encontrar los siguientes artículos:

Un sable de empuñadura y hoja negras y otro con restos de dorado, como el que lleva el Sargento.

Una tercerola Remington nº 1033 “RG 1873” fabricada en Oviedo, como las que cargan los artilleros a la espalda.

Una carabina Remington s/n con cañón dorado, modelo carlista (fabrica de Eibar o Placencia de las Armas). La mira es adicional de un modelo americano.

Un fusil s/n con inscripción en cañón “F. de Vicente Acha 6 P.A.”

Un fusil s/n con caja damasquinada e inscripción en cañón “CAÑÓN BERNARD”

Una boina carlista.

Caja con munición de plomo para fusil Remington: Son originales de 1889 y no propiamente carlistas (los de punta dorada son posteriores a la época carlista)

Y por último un revólver Eibarrés, nº 6634 como el que portaría el capitán al cinto.

Si continuamos andando por el piso superior del museo, un poco más adelante, en la sala 16, nos encontraremos en el interior de una vitrina vertical de madera, la bandera de combate tradicionalista de 1850 que ondeaba en el fuerte durante la conquista. Se conserva en un excelente estado. Está restaurada y conserva el escudo y las letras bordadas originales.

 

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Imagen 3.- Bandera de combate tradicionalista carlista

 

En ellas se puede leer con total claridad (transcripción literal):

Círculo Lejitimista

Puebla de Vallbona

DPR

Las obras de arte nos cuentan historias y este cuadro no es una excepción. Nos relata una batalla en la que las tropas vencedoras, tras un asedio de tres días, arrebataron el fuerte del Collado a los carlistas y dieron fin a su efímera hegemonía. Si el final de esta batalla hubiera sido otro, la escena y el autor probablemente también hubieran sido otros.

George Orwell dijo que la historia la escriben los vencedores, pero en cualquier caso, con lo que quiero que se queden, es que Alpuente fue el escenario de esta batalla, que hay un cuadro que nos describe en primera persona cómo se desarrolló y que ganara quien ganara… el resultado fue como en cualquier guerra: muerte, destrucción.

Adjunto la web del museo por si quieren acercarse a dar un paseo por sus instalaciones o ampliar la información.

http://www.ejercito.mde.es/unidades/Madrid/ihycm/Museos/valencia.html

 

Las imágenes mostradas en este artículo han sido cedidas por el museo histórico militar de Valencia exclusivamente para la web de la ACAA y su revista, por lo que no podrán ser reproducidas ni utilizadas para otro fin.

Los artículos representados en las imágenes y a los que se hace referencia, pertenecen en su totalidad al fondo del museo histórico militar de Valencia.

Por último quiero agradecer al museo, así como al Coronel Director, la cesión de las imágenes.

Tanto si os ha gustado el artículo, como si no, decídnoslo. Saber vuestra opinión nos ayuda a mejorar.

Reciban un cordial saludo,

Carlos Pérez Recio

Vocal ACAA